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Obra pontificia de la infancia misionera

forbin janson
Biografía Completa
Monseñor Carlos Augusto de Forbin-Janson, obispo francés de mediados del siglo XIX, impresionado por las noticias que llegaban de China sobre muchos niños y niñas que morían diariamente y lamentando no poder irse como misionero, pidió consejo a Paulina Jaricot, fundadora de la Obra Pontificia Propagación de la Fe. El intercambio de ideas fue esclarecedor. Monseñor tuvo la idea de involucrar a los niños y niñas para que, a través de la oración y el aporte de una moneda al mes, pudieran ayudar a sus pares más necesitados. Con la consigna “Un Ave María al día, una moneda al mes” para rescatar a un niño y salvar su alma, fue el compromiso propuesto por el Obispo a los niños. El 19 de mayo de 1843 empezó con esta iniciativa la semilla de la que brotaría la Obra que hasta hoy tenemos. Años más tarde se cambió el lema a: "los niños ayudan a los niños", que resume la intuición del fundador y el carisma de la obra. El 3 de mayo de 1922 el Papa Pío XI, consciente de la gran contribución de la Obra, la hizo suya, reconociéndola como Pontificia. El 4 de diciembre de 1950, el Papa Pío XII instituyó la Jornada Mundial de la Santa Infancia, declarando como fecha de celebración el día de la Epifanía, pero dando libertad a cada nación de adaptar la fecha. En Chile se celebra la tercera semana de Junio (JN IAM).

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ESPIRITUALIDAD DE LA SANTA INFANCIA



El Fundador no tuvo el tiempo de elaborar un contenido teológico para su Obra. 


La llamó Santa Infancia porque deseaba que el camino misionero de los niños siguiera las huellas de Jesús, hecho Niño. La Obra se organiza en comunidades de doce miembros para honrar los 12 años de la Infancia de Jesús y sus integrantes debían tener los años de la Infancia y de la niñez de Jesús. 


Imitar su simpleza,  su silencio, su alegría, la disponibilidad absoluta, la confianza a Su Madre, la cercanía hacia el Padre Putativo y, sobre todo, el deseo de ocuparse de las cosas del Padre Dios. Según el carisma de la Santa Infancia, el camino formativo debe dar a los niños una conciencia nueva. El compromiso misionero nace del bautismo y los niños y niñas, son misioneros con la oración y el sacrificio, en espera de llegar a serlo completamente con el don y testimonio de la propia vida.

LOS OBJETIVOS



Se pueden resumir de la siguiente manera:


-Salir al encuentro de las necesidades espirituales y materiales de todos los niños y niñas, para que puedan vivir dignamente, como verdaderos hijos de Dios.


-Sensibilizar a los niños sobre las necesidades del prójimo, enseñándoles el valor y la fuerza de la solidaridad y del apoyo recíproco.


Hacer que crezcan en los niños un espíritu misionero que los acompañe durante toda su vida, independientemente de que Dios les guíe hacia la vida laical o religiosa, haciéndoles válidos y responsables miembros de la sociedad.

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MISIÓN


Actualmente la Obra Pontificia de la Santa Infancia Misionera se ha arraigado en más de 150 países y se ha enriquecido porque : "Los niños evangelizan a los niños", "Los niños ayudan a los niños de todo el mundo".


De hecho, incluso hoy se propone ayudar a los niños, niñas y adolescentes a desarrollar el espíritu y el protagonismo misionero, los empuja a compartir la fe y los medios materiales, especialmente con los niños más necesitados, promueve, anima y apoya las vocaciones misioneras con una mirada en salida. Es un instrumento de crecimiento en la fe, también desde una perspectiva vocacional.


La Pontificia Obra de la Santa Infancia Misionera tiende a provocar una implicación personal y comunitaria con el fin de :


Estimular el dinamismo de apertura, acogida y apostolado latente en ellos y Apoyar y provocar un compromiso que los haga sentir parte de una familia donde todos son importantes y todos se ayudan.


Este es el desafío pedagógico actual: Abrir el corazón a la Universalidad.

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¿QUÉ HACEN EXACTAMENTE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES MISIONEROS PARA AYUDAR A LOS NIÑOS Y NIÑAS DEL MUNDO QUE TIENEN SU MISMA EDAD Y ESTÁN SUFRIENDO?



La oración y el sacrificio ofrecidos en su aporte económico y el testimonio son las tres palabras clave de toda la Santa Infancia.


-Oración: Los niños, niñas y adolescentes de la Infancia Misionera oran todos los días por los demás niños, niñas y por la difusión del mensaje del Evangelio.


-La Colecta : Es fruto de los sacrificios de los niños, niñas y adolescentes misioneros y de todos aquellos que quieren dar un futuro mejor a los niños del mundo. Estos "obsequios" son recolectados por las Direcciones Naciones OMP presentes en los distintos países y son enviados hacia el Fondo Universal para la solidaridad de la Infancia Misionera para ser redistribuidos a través de proyectos a favor de millones de niños, niñas. y adolescentes. Gracias  a estas ayudas, muchos niños pueden conocer a Jesús y su Palabra, comer, estudiar, tener un techo bajo el cual dormir, tener atención médica y , sobre todo conocer a su Jesús y su anuncio, que estos gestos de amor hacen visible.


-Testimonio Misionero: Con su comportamiento y su mensaje, los niños, niñas y adolescentes misioneros son testigos y ejemplo. de vida para sus compañeros, amigos y para toda la comunidad.

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